Con enorme alegría y júbilo la congregación de la Iglesia evangélica Príncipe de Paz celebró 39 años de estar contribuyendo en la obra del Señor en el municipio de Copán Ruinas.
La presencia del Espíritu Santo fue notoria, hubo un constante regocijo y se compartieron diferentes dinámicas, propicias para alegrar más ese momento especial de celebración.
Se realizó una exposición de la historia de la iglesia y presentaciones sobre la contribución de ésta en la solución de algunos de los problemas de sus miembros, así como de las vicisitudes en el mantenimiento de la obra.
Se exhibieron vídeos sobre distintas actividades propias de la iglesia los cuales despertaron mucha curiosidad en los espectadores.
Todos los actos estuvieron dirigidos por la unción especial del Espíritu Santo.
